Un quemador con forma de gallinero es una pieza divertida y rústica que añade encanto campestre a cualquier espacio. Con su diseño detallado que recuerda a un pequeño gallinero —tejado inclinado, puertas y ventanas— aporta un toque acogedor y natural a la decoración.
Al encender la vela, la luz cálida se filtra suavemente entre sus aberturas, creando un ambiente hogareño mientras el aroma de tus esencias favoritas se esparce por la estancia.
Ideal para quienes buscan un estilo cálido, rural y lleno de carácter, combinando funcionalidad con un toque juguetón y encantador.









